


Estados Unidos: El IPC de abril se ubicó en 3,8% anual (+0,6% mensual), reforzando presiones inflacionarias. El Índice de Precios al Productor sorprendió con un alza de 1,4% mensual, reflejando ampliación de presiones más allá de energía y alimentos. El mercado comienza a descontar una posible alza de tasas hacia fines de 2026.
Europa: Bolsas avanzaron cerca de 3%, mostrando mejor desempeño frente a emergentes.
Asia y emergentes: Shanghái y Hong Kong retrocedieron (-0,91%), mientras Brasil también mostró caídas, reflejando volatilidad por tensiones energéticas y geopolíticas.
Resultados corporativos EE.UU.: El 93% del S&P 500 reportó resultados del 1T26, con utilidades creciendo 28% interanual, superando expectativas en 17%, lo que confirma solidez corporativa pese a incertidumbre global.
Bonos del Tesoro en EE.UU. retrocedieron desde máximos de la semana anterior, con tasas a 10 años en 4,57% y a 30 años en 5,1%.
El petróleo se mantiene presionado al alza, aunque con señales de negociación entre EE.UU. e Irán que moderan expectativas.
El PIB del primer trimestre 2026 cayó 0,5% anual y -0,3% trimestral desestacionalizado, explicado por retroceso en exportaciones (-4,9%) y menor dinamismo en minería (-3,1%) y agropecuario (-5,4%).
La demanda interna creció cerca de 2% anual, sostenida por consumo de hogares e inversión moderada, lo que contrasta con el aporte negativo del sector externo.
Encuestas de Expectativas Económicas y Operadores Financieros proyectan TPM estable en 4,5% durante 2026, con inflación convergiendo gradualmente hacia la meta del 3% en 24 meses.
El IPSA cerró en 10.600 puntos, con una caída mensual de -4,75%, aunque acumula +25,9% en 12 meses.
El dólar se mantuvo en $899, mostrando estabilidad junto al cobre en US$6,3, lo que redujo volatilidad cambiaria.
La tasa del bono en UF a 5 años subió a 2,14%, su mayor nivel en dos meses, generando rendimientos negativos en renta fija local.
El encarecimiento del financiamiento externo por alza de tasas internacionales presiona costos de crédito en Chile.
Se anticipa mayor cautela en colocaciones y ajustes en tasas hipotecarias y de consumo.
Sectores más expuestos: retail y construcción, sensibles al consumo y tasas.
Exportadoras se benefician parcialmente del dólar alto, aunque la caída del cobre limita el efecto.
La renta fija en UF mostró alzas en tasas, con el bono a 5 años en 2,14%, reflejando presión internacional.
Fondos de inversión enfrentan retrocesos en deuda emergente e investment grade, mientras carteras diversificadas buscan refugio en activos locales ligados a commodities.
Fondos conservadores (C y D) afectados por caída en renta fija internacional.
Fondos riesgosos (A y B) enfrentan volatilidad por retrocesos en bolsas emergentes y europeas.
Se recomienda cautela y diversificación, privilegiando liquidez en el corto plazo.
Costo de vida: Inflación global y dólar cercano a $900 presionan precios de bienes importados (electrodomésticos, tecnología, combustibles).
Créditos: Posible encarecimiento de tasas hipotecarias y de consumo.
Ahorro previsional: Mayor volatilidad en fondos AFP, con riesgo de pérdidas transitorias en los más riesgosos.
Inversiones personales: Se aconseja cautela en renta fija internacional y diversificación hacia activos locales ligados a commodities.