Consumo: La realidad impulsada por la deuda

Parece que cada día fue una guerra desde distintas trincheras, la posverdad ha tomado palco en el acontecer, donde más que frases construidas desde el conocimiento, se trabaja con discursos hechos. El desamparo de referentes intelectuales, autoridades e instituciones, nos ha llevado a construir héroes de barro, carentes de ideología y pensamiento, que funda entre sus adeptos, un prototipo errado de guía.

Redes sociales, invadidas de fotografías de bellos e idílicos rostros, cultivados cuerpos y paraísos terrenales. Artistas y referentes populares, se jactan abiertamente de sus autos, joyas, vestimentas y viajes, rodeados de lujos y placeres, generando en sus seguidores las ansias de aspiración e idealismo, sin embargo, cuando veamos la realidad, que los sueldos en promedio no cubren ni siquiera las necesidades básicas, mucho menos cubren el lujo, frustrándonos y haciéndonos caer en una espiral de consumo por sobre nuestras realidades particulares, de la mano de tarjeta de crédito o endeudamiento inmediato, procesos que no estudiamos en profundidad, sino que los aplicamos desde la irracionalidad, cautivados por una oferta o por las ansias de acercarnos a nuestros referentes personales.

Tanto es el desamparo, que caminamos por nuestros centros comerciales, casi como únicos lugares de paseo, los cuales están decorados al nivel de las grandes galerías de artes, cautivando nuestras ilusiones, con bellos colores, con ambientes limpios y aromáticos, donde generamos consumos para satisfacer nuestras “necesidades”. Buscamos desesperadamente, generar nuestra identidad, la cual confundimos y centramos en el consumo, donde marcas y logotipos, dicen de nuestras personas y el nivel jerárquico que ocupamos en la sociedad.

Antes de continuar, no podemos caer en la hipocresía de criticar el consumo per se, si debemos tener la cautela de consumir sólo hasta donde nuestra capacidad financiera o de deuda lo dispone de manera sana y estable, para ello, tenemos el deber de aprender y aplicar, una correcta salud financiera en nuestra economía personal.

 

DAVID VERGARA PALMA

Director Grial Asesorías SPA


Print