


Chile desde el 2019 ha sufrido una caída en su economía en términos reales dada la contracción de oferta por una disminución “no usual” de la demanda. Las causas, pandemia y crisis social no permitirán utilizar herramientas clásicas para restablecer un crecimiento en equilibrio.
Las características del virus que enfrentamos hacen que los efectos en los agentes económicos sean permanentes, evitan aglomeraciones y privilegian el comercio a distancia. En el campo de las ideas, existe una tendencia a la disrupción en el ambiente.
Una vez destruido el equilibrio por alguna perturbación, el proceso de restablecer el equilibrio nuevamente no es tan seguro ni tan rápido como pretende la teoría, existe la posibilidad de que la misma lucha por el ajuste distancie aún más el nuevo equilibrio. Esto sucederá en la mayoría de los casos, excepto que la perturbación sea pequeña (Schumpeter). En resumen se formará un nuevo equilibrio donde las bases del crecimiento de la oferta se deben sustentar en las preferencias por un comercio más en línea, innovador y ojala disruptivo.
Esto se llama innovación, concepto que significa crear un producto, proceso o servicio nuevo, si se apoya en la web mejor. Para el éxito, los emprendedores deben entender el negocio, entender la importancia de la misión, visión y un mundo de conceptos y práctica no fáciles de asimilar.
La solución no es “hacer una página web con carrito de compras” es más profundo que eso, algunas cifras: el 80% de los emprendimientos fracasan en Chile en su primer año, en España el 54% y en EEUU el 21,4% .
La principal causa del fracaso de estos emprendimientos está directamente relacionada con el tema financiero. No generan los suficientes ingresos ni siquiera para permanecer sobreviviendo en el mercado, un análisis realizado por CBInsights (Erin Griffith, 2014.) de 101 emprendimientos fracasan por: productos o servicios que el mercado no necesita (42%), quedarse sin caja para operar (29%), mal equipo gerencial (23%), superados por la competencia (19%), problemas de precios y costos (18%).
Causas que podemos agrupar en una mala propuesta de valor, un modelo de negocio deficiente y debilidades en la gerencia financiera. Los mercados más desarrollados que entienden estos conceptos y los aplica, son más exitosos.
Resumimos la relación evidente entre nuevos emprendimientos basados en innovación y el adecuado crecimiento económico, que los fracasos de estas innovaciones parten del desconocimiento en gestión. Estamos en la era de la economía del conocimiento y una buena idea no significa un buen emprendimiento, asesórese.
MANLIO MABAN R.
Director Grial Asesorías SPA