Innovaciones con sentido
En mi rol de docente de innovación desde el 2018 en diferentes instituciones de educación superior del país, es común realizar un proyecto innovador en algún sector de la economía.
Esperaría que fuera un proceso complicado, considerando que el desconocimiento de la definición y aplicación como proceso de la innovación es común, más bien, existen diferencias en el enfoque académicos de la definición y su proceso.
Nos llenamos de palabras en inglés, la apreciación que la innovación es generar recursos con bajo trabajo, que la generación de ideas es solo para genios, que es una estrategia, que es algo ambiguo, etc.
En las cátedras intento enseñar que la innovación es un proceso, no es inversión, tampoco es solo ideación o un perfecto perfilamiento de clientes, punto en el cual me detengo, el 90% de los emprendimientos innovadores sucumbe en casi dos años, de estos, la razón principal (57%) es porque los productos o servicios nadie los compra…
Las ideas pueden aparecer en cualquier parte, un adecuado análisis del problema también, transformarlo en una innovación rentable ya es otra cosa.
El 2019 un grupo del curso de Diplomado en Innovación de Servicios Financieros del ex Instituto Guillermo Subercaseaux, presentó un proceso interesante en el cual los clientes pueden revisar un consolidado de sus cuentas de todos sus bancos, generar una planilla dinámica y comparar costos y servicios en sus distintos bancos. Hoy esto existe y es parte de los servicios de un Banco tradicional, una aplicación llamada 360 Connect, del Banco de Crédito e Inversiones. La idea no es generar una propaganda de esta aplicación o del Banco el punto es reconocer que las ideas innovadoras de cara al cliente y rentables no es una exclusividad de genios, es un proceso enseñable y exitoso.
Asesórese.
Manlio Mabán
Director Grial Asesorías